CARTA AL SEÑOR PEDRO SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN, PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE ESPAÑA, ANTE LA VISITA DE VOLODÍMIR ZELENSKI (I)
(A todos los españolitos de a pie, que, día tras, día, comulgan con noticias sesgadas, propias de esta era de la ‘posverdad’ y plagada de “fake news”. Hora va siendo de echar al cesto de los papeles tanta basura mediática y torticera y buscar la senda de la verdad)

Félix Barroso Gutiérrez
Estimado presidente de España y amigo, aunque no tengo el gusto en conocerle personalmente: sabido es que usted celebra su cumpleaños, según el almanaque, cada cuatro años, al haber nacido un 29 de febrero, que fue un emblemático año bisiesto. Lógicamente, en 1991, solo tenía 19 años. Fue entonces cuando se disolvió la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y se firmó un acuerdo entre el presidente ruso, Mijaíl Serguéievich Gorbachov y George Walker Bush, presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. En ese acuerdo se pactaba que la OTAN, obligatoriamente, no se expandiría más hacia el este de Europa. Aquel acuerdo de caballeros duró poco. En 1994, William Jefferson Clinton, 42º presidente de los EEUU, de manera unilateral rompió con el acuerdo. En 1999, la OTAN alargó sus tentáculos y plantó sus botas expansionistas sobre Hungría, Polonia y la República Checa. Los gobernantes de Rusia, presidida por Boris Nicoláievich Yeltsin, protestaron, pero tales disonancias cayeron en saco roto. La etapa de gobierno de Boris Yeltsin estuvo lastrada por la corrupción y el colapso económico, al pasar de una economía socialista a otra de libre mercado. Las privatizaciones decretadas dieron lugar a que la riqueza nacional, que se sustentaba en el sistema público, pasara a manos de un grupo de individuos, que se erigieron en auténticos oligarcas. En el año 2004, la OTAN, que, como es de sobra sabido, responde mayormente a los intereses geoestratégicos de los EEUU y algunos renombrados analistas políticos, la consideran como el mayor brazo terrorista del mundo, se expandió a los países de Estonia, Letonia, Lituania, Bulgaria, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia. En 2007, siendo presidente de Rusia Vladimir Vladímirovich Putin, dijo ‘¡basta!’, pero lo que hoy se denomina eufemísticamente como ‘Occidente’ hizo caso omiso a las advertencias y como el que oye llover, dados los precedentes. ¿Qué habrían hecho los que se llaman a sí mismos AMERICANOS, pretendiendo globalizar; o, mejor dicho, vampirizar todas las naciones de América, si Rusia o China hubiesen osado colocar bases y misiles balísticos en sus fronteras, ya fuese en las de Canadá o en las de México? ¿Y qué haría usted, señor Sánchez, si Marruecos hubiese colocado misiles apuntando a las mismas puertas de las ciudades de Melilla y de Ceuta, o desde Tánger enfilados hacia la Península?
En el año 2008, como usted, señor presidente de España, bien sabe, la OTAN comienza sus preparativos para incorporar a Ucrania y Georgia a su expansionista organización. De sobra es conocido el afán imperialista y el retorcimiento geoestratégico de la OTAN. Tanto Washington como Bruselas, siendo esta su perro faldero, han considerado a Rusia todo un estorbo para los intentos de ‘Occidente’de dominación total. Curiosamente, este imperialismo atlantista, haciendo bueno el refrán de “piensa el ladrón que todos son de su condición’, se sacude el remoquete de ‘imperialista’ y se lo carga a las costillas del país ruso. Cinismo puro, ya que la historia demuestra sobradamente que Rusia, prácticamente, ha vivido de sus quehaceres como pueblo y no se ha dedicado a explotar otras comunidades. Desde tiempo antiguos, se ha tratado de invadir bélicamente a la ‘Madre Rusia’, pero siempre les salió el tiro por la culata a los invasores. No contentos con la brutal derrota sufrida por los ejércitos naZis en las estepas rusas durante la II Guerra Mundial, Washington y Bruselas vuelven a las andadas. Qué pronto se olvidaron que Rusia puso 27 millones de muertos en dicho conflicto mundial para salvar a Europa de Adolf Hitler y su camarilla.
Han vuelto a las andadas, como conoce usted sobradamente, señor Sánchez, sus aliados en la UE y en la OTAN. Han vuelto a invadir el continente europeo las consignas y el odio contra ese país eslavo. La ‘rusofobia’ vuelve a ser una ideología totalitaria en la mayor parte de Europa, tras el lavado de cerebro que Bruselas está sometiendo a sus ciudadanos. Todavía queda mucha gente en España, señor Sánchez, que recuerda los años pasados en las escuelas de sus pueblos, tras acabar la ‘guerra de sedición’ (1936-39), e incluso muchos años después, dentro de la genocida dictadura franquista, cómo los maestros y los curas en las catequesis les pintaban a los rusos con piel roja, cuernos y armados con horcas donde ensartaban cuerpos humanos para arrojarlos a las llamas del infierno. Hablamos de ‘guerra de sedición’ -valga el inciso- porque fueron pandillas de sediciosos, apoyados por el poderío de la Alemania Nazi y de la Italia fascista, incluso por la dictadura portuguesa de Antonio de Oliveira Salazar, los que se alzaron en armas contra el legítimo, constitucional y democrático Gobierno de la II República Española. En Europa, Bruselas ha prohibido y bloqueado todos los medios noticiosos rusos. ¡Viva la censura como valor democrático! Aún no hemos visto un solo debate en los medios públicos españoles sobre el conflicto Rusia-Ucrania, al que deberían ser citados analistas independientes, ecuánimes y enemigos acérrimos de la ‘posverdad’ y de reescribir la historia. ¿A qué viene ese miedo y ese odio a Rusia, justificándolo, hipócritamente, para que la UE se rearme y aumente el militarismo? ¿Tal vez por ello, usted, como presidente del Gobierno de España, se ha lanzado a invertir dos mil millones de euros en armas compradas a EEUU para ser enviadas a Ucrania? ¿Con qué cartas marcadas juega usted, señor Sánchez? Por un lado, se opone a subir un 5% del presupuesto la inversión en armamento, tal y como le exige la OTAN; pero, por otro, adquiere armas al país más imperialista del mundo para enviárselas al ejército ucraniano. ¿Y por qué no ha ordenado que se le envíen esas armas a los palestinos, para defenderse del genocida Gobierno de Israel? ¿O enviárselas a los saharauis, que son como hermanos nuestros y comparten con nosotros hasta el carné de identidad, y las necesitan para defenderse del sátrapa Mohamed IV de Marruecos? Pero usted, señor Sánchez, juega con los dados que les entregan los gerifaltes de las barras y las estrellas y, en cierto modo, pese a sus declaraciones, se doblega ante la chistera del ‘Tío Sam’, permitiendo que Marruecos administre el Sahara Occidental, pese a estar pendiente de un referéndum convocado por la ONU. Pero todo apunta que lo que se cuece en la ‘Casa Blanca’ prospera sin atender a razones de la ONU. ¿Acaso, señor presidente Sánchez, se desdice de lo dicho o tiene usted una respuesta diferente…?
CARTA AL SEÑOR PEDRO SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN, PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE ESPAÑA, ANTE LA VISITA DE VOLODÍMIR ZELENSKI (I)
.

1 comentario en «CARTA AL SEÑOR PEDRO SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN, PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE ESPAÑA, ANTE LA VISITA DE VOLODÍMIR ZELENSKI (I)»