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Montehermoso se queda sin sus ‘negritos’

Montehermoso se queda sin sus 'negritos'
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Montehermoso se queda sin sus 'negritos'

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Montehermoso se queda sin sus ‘negritos’

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‘Los negritos de San Blas’, fiesta de inter√©s tur√≠stico regional no podr√° celebrarse este a√Īo por la Pandemia. Montehermoso no podr√° ver danzar y tocar las casta√Īuelas a los negritos al son de un tamborilero. Esta fiesta se deber√≠a celebrar el 2 y el 3 de febrero.

Hemos estado con algunos de los integrantes de ‘los negritos’. Nos han contado que la decisi√≥n de cancelar la fiesta fue dolorosa. Que incluso lo tuvieron que hacer a trav√©s v√≠a telef√≥nica por la situaci√≥n actual, “pero debe ser as√≠”, dice C√©sar Garrido, el palotero.

N√©stor Quijada, uno de los negritos, lamenta no poder danzar este a√Īo por la situaci√≥n sanitaria. “Siempre presum√≠amos de que nunca llov√≠a y nos dejaba bailar, pero este a√Īo ha llegado la pandemia”.

Y aunque no podr√°n tiznarse la cara con corcha, s√≠ han bajado la imagen de San Blas a la iglesia parroquial, adelant√°ndose al d√≠a 3, para seguir con la tradici√≥n aun en tiempos de pandemia. Montehermoso se queda sin sus ‘negritos’

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En el rico repertorio de las festividades religiosas extreme√Īas destaca una entre otras varias, no s√≥lo por el elevado n√ļmero de municipios afectados, sino tambi√©n por la gran variedad de modalidades con que se ejecuta; ya sean de tipo religioso, o a trav√©s de elementos profanos: que conforman una perfecta s√≠ntesis cultural y del devenir hist√≥rico pues, a la vez que aparecen ritos que derivan o enlazan con antiguas etapas protohist√≥ricas (se suelen generalizar en el argot popular como ‚Äúorigen celta, vett√≥n, ‚Ķ‚ÄĚ), se han ido enriqueciendo a lo largo de los a√Īos y siglos con numerosas aportaciones cristianas y populares. Ya ampliaremos este tema a lo largo de este trabajo.
Nos estamos refiriendo a la conmemoraci√≥n en honor de San Blas: obispo armenio, asesinado el a√Īo 316; que en fases m√°s avanzadas del cristianismo (especialmente a partir de la Edad Media) se convertir√° en patrono de los cardadores, dada la relaci√≥n existente entre su muerte y ese colectivo laboral (dicho santo fue martirizado con peines de hierro, similares a los que usaba este gremio para preparar la valiosa lana). Montehermoso se queda sin sus ‘negritos’


Por esa circunstancia, y seg√ļn veremos despu√©s, hemos podido comprobar c√≥mo el culto a este prelado se generaliz√≥ en el pasado m√°s o menos remoto entre los pueblos ganaderos, especialmente en aqu√©llos que estaban afectados por la trashumancia, por el paso de los ganados de la Mesta all√° en la Baja Edad Media y Edad Moderna: que fue cuando surgen o se desarrollan la mayor√≠a de los pueblos extreme√Īos. Y, dado que esa actividad econ√≥mica estaba muy generalizada en casi toda nuestra Comunidad, no nos extra√Īe la abundante expansi√≥n geogr√°fica de esta fiesta tan popular entre nosotros. Como muestra de ello, veamos algunos casos significativos de los que tenemos noticia (es evidente que son muchos m√°s…):


Provincia de Badajoz


·  Baterno: roscas de Candelilla.·       

 Bodonal de la Sierra: patrón de la localidad.·        

 El Risco: también lo festejan.·         

Fuentes de León: patrón del municipio.·        

Garbayuela: en ese lugar los hombres celebran el¬†Baile del Paloteo (o Palillos)¬†en honor del santo, en la Misa, en la Procesi√≥n y despu√©s en la Plaza; con cierta semejanza a como lo festejan en Montehermoso. Pero en este pueblo antes no ten√≠an indumentaria fija (cada uno usaba la que pod√≠a y quer√≠a), al contrario que en el municipio cacere√Īo.¬∑¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

 Puebla de Sancho P√©rez: aqu√≠ hacen unos dulces llamados “Los Perritos”, que se consumen ese d√≠a.¬∑      

 Segura de León: que yo sepa, cuenta con una ermita de San Blas.·         

Valencia del Ventoso: tambi√©n cuenta con ermita, y elaboran las Roscas de San Blas en esa fecha.


Provincia de C√°ceres


·    Cáceres

: en la capital celebran Misa y Procesi√≥n (con Romer√≠a), en la que se nos muestra parte del folklore cacere√Īo, con bailes y trajes t√≠picos. Famosas son las¬†Roscas de San Blas.¬∑¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

Campolugar: también se conserva la Romería de San Blas, con hornazos y bollas.·         

Carcaboso: aunque haya perdido cierto protagonismo, tambi√©n celebraban actos en honor del santo.¬∑      

¬†¬†Casatejada: de su antiguo esplendor perdura la celebraci√≥n que los¬†“quintos”¬†mantienen hacia San Blas. Ellos son los que realizan los actos principales. Lleg√≥ a tener una Cofrad√≠a en el pasado, lo que no debe extra√Īarnos dada la relaci√≥n de este pueblo con la ganader√≠a: su floreciente industria textil en los siglos XVII y XVIII, o el tr√°nsito por aqu√≠ del “cordel de las merinas” (que enlazaba el Campo Ara√Īuelo con Plasencia).¬∑¬†¬†¬†

 Casillas de Coria:

igualmente, sobre todo en el pasado, San Blas estuvo presente en este pueblo, como en casi todos los del Alagón.

·  Cilleros: caso similar al anterior, con culto destacado a San Blas.

¬∑¬†¬† Gata: tambi√©n la Sierra de Gata celebraba (y a√ļn lo hace) actos destacados en memoria de San Blas. Como en esta t√≠pica localidad, con romer√≠a, tamboril, el rito de¬†“Tirar la Bandera”¬†(muy t√≠pico en numerosos pueblos y en diferentes festejos religiosos populares), el¬†Ramo de San Blas, el¬†Baile de “La Charr√°”¬†(que he escuchado en otros lugares tambi√©n, caso de Montehermoso), etc.¬∑¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

 Hurdes: como en el caso anterior, en esa zona monta√Īosa, aislada, poco “contaminada” por las invasiones √°rabes, se mantienen influencias prerromanas, ganaderas, b√©licas. En el siglo XIII hay repoblaci√≥n con asturleoneses, lo que motiv√≥ la incorporaci√≥n de ciertos elementos culturales procedentes del norte de Espa√Īa, que tambi√©n aparecen en zonas pr√≥ximas que sufrieron semejante aportaci√≥n (Sierra de Gata y Valle del Alag√≥n, por ejemplo).¬∑        

 Jerte: en el valle surcado por ese r√≠o encantador, destaca el culto a San Blas en este pueblo.¬∑        

 Las Mestas: festividad antigua la que a√ļn perdura en esa localidad, por lo ya explicado referente a su comarca natural de Las Hurdes.¬∑    

 Montehermoso:

importantes actos en honor de San Blas, con el protagonismo de Los Negritos (como veremos luego ampliamente).¬∑       

 Moraleja: entre el Alagón y la Sierra de Gata, participa de la celebración a San Blas (como es lógico, dada su ubicación).·        

Nu√Īomoral: se dice en el pueblo que es la fiesta m√°s antigua de la localidad, de origen prerromano. Es natural, pues como sabemos es uno de los municipios m√°s emblem√°tico de Las Hurdes. Aqu√≠ celebran una danza en honor del santo en la Procesi√≥n y en la Plaza Mayor, con tres modalidades:¬†Ramo de San Blas,¬†Danza del Paleo¬†(en la que imitan a guerreros) y¬†Baile de los Cordones¬†(que consiste en trenzar y destrenzar las cintas colgadas de un palo, danza que tambi√©n se ejecuta en otros lugares, caso de Montehermoso o en la comarca de La Vera). Y me llama la atenci√≥n la presencia en esta localidad (tambi√©n en el cercano pueblo de Caminomorisco) de un personaje denominado¬†“El Graciosu”, que (entre otras indumentarias) porta una especie de mitra de obispo con una clara alusi√≥n al cargo episcopal de San Blas); figura √©sta que guarda cierta relaci√≥n con la del¬†“Palotero”¬†de Los Negritos de Montehermoso, seg√ļn veremos m√°s adelante.¬∑¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

 Puerto de Santa Cruz:

donde celebran una Procesi√≥n, con roscas y cordones de San Blas (como en tantos otros lugares).¬∑      

  Riolobos: otro municipio del Valle del Alagón que (especialmente en el pasado) también conmemoraba a San Blas.·        

 Santib√°√Īez el Bajo: otro m√°s, aunque su ubicaci√≥n se halle en la conexi√≥n de ese valle con Las Hurdes y Sierra de Gata. Pueblo siempre muy ganadero, por lo que el culto a San Blas estuvo presente en su evoluci√≥n hist√≥rica. En los √ļltimos a√Īos, los protagonistas son los “quintos”, quienes celebran diversos actos en honor del santo: incluyendo el “Macho Cabr√≠o”, al que emborrachan, azuzan a los ni√Īos, sacrifican y comen. Tambi√©n hay procesi√≥n a S. Blas.¬∑         

Torreorgaz: a partir de las 12 de la noche del día de San Blas, los jóvenes y quienes transiten por las calles en esas horas se tiznan con corcho requemado. Como veremos, este acto guarda cierta relación con el de Los Negritos de Montehermoso

¬∑¬†¬†Valverde del Fresno: tuvo ermita y barrio, con procesi√≥n (en la que interven√≠an jinetes de ambos sexos). Famosa fue la canci√≥n de¬†“La Chana”, que desde ni√Īo yo escuchaba en Montehermoso (algo muy natural, pues el folklore se difund√≠a entre zonas no muy alejadas).¬∑¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

La Vera:

en lugar de individualizar, agrupo y resumo en esta comarca a diferentes pueblos veratos que siempre tuvieron presente a San Blas en su ciclo festivo anual. Me estoy refiriendo (sobre todo) a Aldeanueva de la Vera, Arroyomolinos de la Vera, Cuacos de Yuste, Garganta la Olla, Jara√≠z de la Vera, Jarandilla de la Vera y Valverde de la Vera. En todos ellos (incluso en algunos m√°s), el Cord√≥n de San Blas preside estos actos: bailado (con las cintas) y con la tradici√≥n de portarlo al cuello (como prevenci√≥n contra los “males de garganta”, costumbre generalizada y asociada a San Blas).¬∑         

Campo Ara√Īuelo, La Jara y Los Ibores:

como en el caso anterior, casi todas las localidades de esa amplia zona, muy relacionada tambi√©n con la ganader√≠a y la Mesta, festejan a este mismo santo (protector, igualmente, de la garganta y los ganados), sobre todo en el pasado m√°s o menos remoto. En los numerosos trabajos hist√≥ricos o de investigaci√≥n diversa que sobre esos pueblos he hecho (y contin√ļo haciendo), el culto a San Blas aparece por doquier. En unos casos con iglesias bajo su advocaci√≥n (como ocurre con Robledollano, Toril y Valdeca√Īas), en otros con ermitas y cofrad√≠as (Carrascalejo, Casas de Miravete, Casatejada, Peraleda de San Rom√°n, Robledollano, Romangordo, Villar del Pedroso, etc.), o con im√°genes del santo en la iglesia (caso de Navalmoral de la Mata).


Otras fiestas de finales del invierno


Adem√°s de los actos religiosos y festivos en honor o con motivo de San Blas, antes o despu√©s de esa fecha se celebran en nuestra Comunidad (y en otras) otras conmemoraciones que, como en el caso anterior, guardan tambi√©n otras connotaciones ajenas a las religiosas, ya que est√°n relacionadas con los antiguos ritos que se√Īalaban el final del invierno y el alborear de la primavera. As√≠ pues, aunque se celebran en otra cronolog√≠a, guardan cierto parecido con la de San Blas: nos referimos ahora a los actos en honor de otro santo muy querido a√Īos ha, ganadero tambi√©n, San Sebasti√°n (20 de enero), caso de Acehuche (Las Caranto√Īas) y Piornal (Jarramplas), que son los m√°s destacados en el apartado religioso-profano.
Por cierto, ya que hablamos de este √ļltimo santo, hemos podido comprobar con un elevado n√ļmero de muestras (en la casi totalidad de los municipios del norte extreme√Īo, que es lo que mejor conozco) lo siguiente: todos los pueblos ganaderos (incluyendo los serranos, como es obvio) rindieron culto (y a√ļn lo hacen muchos de ellos) a San Sebasti√°n, a San Blas, o a ambos conjuntamente. Veamos algunos ejemplos:
   

San Sebasti√°n:

como patr√≥n de la localidad, con iglesia bajo su advocaci√≥n (como Campillo de Deleitosa, Higuera de Albalat o el desaparecido Torviscoso); con culto destacado, en la mayor√≠a de los casos con ermita, o al menos con Cofrad√≠a en el pasado (Deleitosa, Mesas de Ibor, Peraleda de la Mata, Saucedilla, Serrej√≥n, etc.); e, incluso, hubo casos con Hospital en su honor (Villar del Pedroso).o   San Blas: como patr√≥n de la localidad, con iglesia bajo su advocaci√≥n (seg√ļn podemos apreciar en Toril, Robledollano y Valdeca√Īas); con ermita, Cofrad√≠a y otras importantes manifestaciones (Casas de Miravete, Romangordo, todos los pueblos de la Vera, Sierra de Gata, la Jara cacere√Īa, etc.).o   Culto a ambos: Casatejada o Montehermoso, por poner dos ejemplos.
Como es natural, todo tiene su explicación y, en estos casos, también la posee:


¬∑         Los pueblos ganaderos, m√°s que el hecho de ser asaeteado, destacaban en San Sebasti√°n el que hubiera sido respetado por las fieras cuando fue arrojado al Circo por primera vez, antes de que intervinieran los arqueros. Por eso motivo, los pastores buscaban en √©l protecci√≥n para sus ganados ante el acoso de lobos y otras alima√Īas, tan abundantes entonces.
¬∑         En t√©rminos parecidos, sabemos que San Blas fue el patr√≥n de los cardadores, porque fue martirizado con peines de hierro, similares a los que usaba este gremio. Pero tambi√©n podr√≠amos incluir aqu√≠ algunos otros mundanos, entre los que sobresalen las numerosas ceremonias o ritos que se celebran en Extremadura con motivo del Carnaval (aunque algunos se entremezclan con los religiosos, incluyendo los ya citados):


Las botargas, caranto√Īas y mojigangas:

figuras y grupos humanos revestidos, o figurados personajes chanceros y jocosos, construidos a base de madera, paja y trapos, en torno a los cuales se desarrolla la fiesta: Jarramplas (Piornal), Taraballo (Navaconcejo), Peropalo (Villanueva de la Vera), Bo o Zapanjino (Pasar√≥n de la Vera), Las Caranto√Īas (Acehuche, Martilandr√°n y Fragosa), La Caratolla (Galisteo), Los Candelarios (Feria), Los Compadres (Ribera del Fresno), Los Pantarujas (Almendralejo), El Febrerillo (C√°ceres), Marimanta (Badajoz, en Las Candelas), etc.
¬∑         Tiznarse la cara: es (o era) costumbre usual en esas fiestas mundanas en Las Hurdes, Maguilla, Campolugar, San Vicente de Alc√°ntara y Cedillo (D√≠a del Tiznote, el Martes de Carnaval). Acerca de esa tradici√≥n, Garc√≠a Matos afirmaba que “es costumbre muy extendida en Extremadura la de enmascararse o embadurnarse la cara para ejecutar una danza”.

Montehermoso se queda sin sus 'negritos'

¬∑         Personajes del Carnaval Hurdano: en esos festejos y en esa comarca proliferan Las caranto√Īas, antruejus, diabrillus, obispus, mamarrachus, graciosus, etc. Tambi√©n existe una perfecta simbiosis hombre-animal, a los que imitan con pieles, movimientos, etc. Hay que tenerlos en cuenta tambi√©n a la hora de comprender el rito de Los Negritos de Montehermoso. A pesar de que difieran en su repertorio con la que vamos a analizar con mayor profundidad, no debemos mantenerlas al margen pues guardan relaciones inseparables.


¬∑         Igualmente, podr√≠amos citar a Las Candelas: fiesta muy unida a la de San Blas, no s√≥lo por el calendario, sino tambi√©n por las tradiciones rituales de ambas (incluso, con el paso de los tiempos, elementos propios de cada una de esas dos celebraciones se han asociado). Aunque ahora vamos a centrarnos m√°s en esta √ļltima, por motivos obvios, una vez que veamos antes un apartado cultural que es fundamental en la fiesta de Los Negritos y otras.


La Danza


A trav√©s de este cap√≠tulo b√°sico en el folklore pretendemos justificar una destacada parte del repertorio de Los Negritos, ya que nos pone en relaci√≥n con una se√Īalada manifestaci√≥n cultural extreme√Īa. Como es l√≥gico, vamos a centrarnos en las que guardan cierta similitud con las ejecutadas en esta celebraci√≥n montehermose√Īa.
Un buen n√ļmero de las que perviven en Extremadura suelen ser ejecutadas por grupos de 6 u 8 hombres, m√°s el que act√ļa como “gui√≥n” (“botarga” o similar).


Existen numerosos bailes de “paloteo” en la Alta Extremadura, sobre todo en La Vera (Aldeanueva de la Vera, Arroyomolinos de la Vera, Cuacos de Yuste, Garganta la Olla, Jara√≠z de la Vera, Jarandilla de la Vera, Majadas…), las Hurdes (como hemos citado) y Valle del Alag√≥n (Guijo de Galisteo, Mirabel, Montehermoso, Riolobos y Torrejoncillo). Y tambi√©n en la Baja, como los casos ya mencionados de Garbayuela y Peloche. Hacen referencia a comportamiento b√©lico, imitaci√≥n a animales, oficios, etc. M√°s all√° de la significaci√≥n guerrera, tambi√©n hacen alusi√≥n a otras connotaciones: expulsi√≥n del invierno y del a√Īo viejo, de la energ√≠a negativa (lucha con la positiva), estaciones, fertilidad, expulsi√≥n de seres antropom√≥rficos (los danzantes mascarados hacen relaci√≥n a Jano embadurnado).
Otros: adem√°s de los anteriores, y con algunas variantes (aunque en el fondo est√°n relacionados), en Extremadura hallo sonadas manifestaciones de Danzantes del Corpus (tambi√©n a ciertas V√≠rgenes): Fuentes de Le√≥n (6 m√°s uno, con indumentaria semimilitar, como en Montehermoso), Fregenal (Los Lanzaores, 8 m√°s uno), Alconera (El Paso, a San Pedro de Verona), Peloche (6 m√°s uno, con casta√Īuelas en la manos y cascabeles en los pies), Villarta de los Montes (Danza de los Palos, en el Corpus y la Virgen), etc. Como adelantaba, en estos casos poseen destacadas diferencias con los anteriores, a pesar de sus semejanzas evidentes.

Montehermoso se queda sin sus 'negritos'

LOS NEGRITOS DE MONTEHERMOSO


De acuerdo con lo expuesto anteriormente, una de las celebraciones que con motivo de la festividad de San Blas tiene lugar en nuestra Comunidad Extreme√Īa es la citada de Los Negritos de Montehermoso, que pasaremos a analizar con m√°s detalles a continuaci√≥n.
· Celebración
– Inicio de la fiesta, la Vel√° de San Blas
: los actos comienzan el 2 de Febrero, v√≠spera de San Blas (coincidiendo con “Las Candelas‚ÄĚ, pero con celebraci√≥n diferente).


Al atardecer de ese d√≠a, se acude al domicilio de los mayordomos, que obsequia a los asistentes con vino, de la tierra, aguardiente (destilado del anterior) y bu√Īuelos caseros (realizados para la ocasi√≥n artesanalmente).
Despu√©s, una vez que las campanas de la torre tocan a “La Vel√°”, salen Los Negritos y se encaminan a la iglesia: lo hacen sin tiznar y con indumentaria “natural”, ataviados s√≥lo con una antigua gorra militar de borla delantera (aunque en el pasado no la usaban, portando en su lugar un pa√Īuelo que llamaban “Rocaol” y que ahora llevan al cuello, similar al que utilizan en otros lugares: como sucede en La Vera, por ejemplo); tocando un pasacalles al son de casta√Īuelas, flauta y tamboril; mientras los mayordomos llevan unos velones encendidos, y algunos faroles los acompa√Īantes.


En la puerta del templo se detienen, y all√≠ bailan “La zapateta” (que es una danza de pie). Una vez finalizada, prosiguen su camino por las calles del pueblo, tocando sin cesar el pasacalles, hasta que llegan a la ermita de San Sebasti√°n, donde repiten la danza anterior (el hecho de acudir a este lugar siempre me llam√≥ la atenci√≥n: tal vez porque antiguamente la imagen de San Blas se ubic√≥ en esa ermita; o dada la interrelaci√≥n existente entre ambos santos, sobre todo entre las antiguas sociedades pastoriles‚Ķ).
Desde ese lugar se dirigen hacia la ermita que cobija hoy a San Blas (y que comparte con el patr√≥n del pueblo, San Bartolom√©). En la puerta de ese lugar reiteran la danza mencionada, tras lo que penetran en el citado templo, siempre acompa√Īados por los mayordomos (con sus velones encendidos) y el resto de la comitiva (muchos de los cuales tambi√©n portan faroles o similares).


En el interior de la ermita vuelven a bailar “la zapateta”, pero ahora individualmente: primero lo hace “el Palotero”, pero cada uno de los seis danzantes se lo impide, empuj√°ndolo y quit√°ndolo del medio, cayendo sobre los asistentes; despu√©s ejecuta el mencionado baile cada uno de los danzarines, acompa√Īados al son de las casta√Īuelas por sus otros cinco compa√Īeros; y as√≠ sucesivamente, hasta que lo hacen los seis. Vuelve a intentarlo ‚Äúel palotero‚ÄĚ, pero los danzantes no le acompa√Īan con las casta√Īuelas, a pesar de que les pide colaboraci√≥n (pues la suyas no suenan, ya que son de corcho…). Despu√©s pueden bailar los acompa√Īantes, si as√≠ lo desean, a la vez que proclaman gritos de ¬°”viva San Blas”! Podemos apreciar, pues, como interviene tambi√©n el espectador, algo que es muy importante.


Una vez que finaliza el acto, regresan al pueblo al son del musical pasacalles con tamboril, flauta y casta√Īuelas. Y, durante la noche, recorren los domicilios de los mayordomos de a√Īos anteriores, donde entonan tradicionales canciones denominadas ‚ÄúFloreas‚ÄĚ, que son las m√°s antiguas.


-Día 3 de febrero, San Blas en Montehermoso


Ese d√≠a, por la ma√Īana, el tamborilero acude al domicilio del Palotero para recogerlo, como jefe del grupo que es. Y ambos van a cada una de las casas del resto de los miembros del grupo, que ahora ya est√°n ataviados con su indumentaria tradicional (el traje t√≠pico de Montehermoso, m√°s el citado gorro militar; aunque el traje del palotero es diferente, como ya explicaremos en otro apartado), recogi√©ndolos.
Cuando est√°n todos, se encaminan a la casa de los mayordomos, donde los siete se tiznan la cara con corcho quemado. Tras lo que repiten el acto de la v√≠spera: beben vino o aguardiente, acompa√Īados por bu√Īuelos caseros; y bailan la t√≠pica “zapateta“. Y, cuando las campanas de la torre comienzan a repicar, la comitiva se encamina a la iglesia, donde recogen al p√°rroco.
A continuaci√≥n, se dirigen a la ermita del santo, bailando y tocando un pasacalles al son de casta√Īuelas, flauta y tamboril. Y, en la puerta de ese lugar, ejecutan varias danzas.
Despu√©s entran en el templo, donde se inician los actos religiosos en honor de San Blas, con Misa incluida (hace a√Īos, llegado este momento, 

Los negritos sal√≠an de la ermita hasta que finalizaba la ceremonia religiosa: seg√ļn algunos, para no interferir en la misma con sus bailes y actos, que consideraban paganos; seg√ļn otros, debido a sus propias creencias, ya que los hombres eran reacios a las Misas…). Y, llegado el momento de la Consagraci√≥n, el tamborilero toca el himno nacional (la “Marcha Real” que, como es natural, se incorpor√≥ en fases posteriores al origen de esta celebraci√≥n) con flauta y tamboril, acompa√Īado tambi√©n por las casta√Īuelas de Los Negritos.


Cuando finaliza el Sacramento, la comitiva lleva al santo en procesi√≥n hasta la Plaza Mayor, siempre acompa√Īados por los mayordomos y negritos, con sus bailes y m√ļsica ya comentada.
Una vez en ese lugar, nuestros protagonistas ejecutan todo su repertorio de danzas, que suman diecisiete en total: la reiterada zapateta, la golondrina, el cardo, la zarza, el jaramago, el ama del cura, los oficios, la danza del pie, la culebra, la emperadora, la gascona, los vuelos, el mambr√ļ, la moza gallarda, la sorda, el cord√≥n y la zorrita; mientras el Palotero realiza una serie de actos jocosos (saltos, muecas, etc.), con el fin de divertir a ni√Īos y mayores (aunque existen diversas versiones o interpretaciones acerca de su comportamiento, seg√ļn analizaremos despu√©s); y, entre cada una de ellas, el Palotero hace una reverencia al santo a la vez que grita ¬°”viva San Blas”! Podemos apreciar c√≥mo, en este momento, los actos religiosos dan paso a los profanos (aunque despu√©s regresan de nuevo).


Finalizado el repertorio, y tras un breve descanso, mayordomos y negritos recorren las calles del pueblo con el fin de “pedir la man√°”: donativo para el santo, a cambio del popular “Cord√≥n de San Blas” (t√≠pico a√ļn en gran parte de Extremadura, como protector para las enfermedades de la garganta, recordando el martirio del santo armenio). Como siempre, al son de tamboril, flauta y casta√Īuelas. Tema ya explicado en otros momentos.

Montehermoso se queda sin sus 'negritos'

· Fundamentos históricos


Una vez expuesto el ritual de esta fiesta, incluyendo las manifestaciones culturales y relaciones espaciales con otras celebraciones o localidades, tambi√©n creemos oportuno a√Īadir algunas otras notas de inter√©s.
– Acerca de sus or√≠genes, y como es natural en estos casos dada su manifiesta antig√ľedad y ausencia de fuentes escritas, son diferentes las versiones referentes a la gestaci√≥n y evoluci√≥n de su conjunto ritual. De todos modos, es l√≥gico que presentemos dos versiones:
Si nos atenemos a la tradici√≥n, desde ni√Īo nos contaban -al igual que al resto de paisanos- el supuesto origen de esta celebraci√≥n, del propio grupo de “negritos” y de los festejos o ritos que ejecutan en esta fiesta. Como es natural, siempre lo cre√≠amos as√≠ y, aunque hoy ponga en duda ciertos pasajes (propios de toda transmisi√≥n oral o de leyendas m√°s o menos reales), todav√≠a el pueblo recuerda o mantiene esta hip√≥tesis como cierta: de ese modo, nos narraban que hace siglos hubo una familia muy pobre compuesta por siete hermanos, que cada a√Īo se acercaban al pueblo en busca de ayuda cuando llegaba la celebraci√≥n de San Blas; y, cambio de la limosna solicitada, ejecutaban una danza ritual (diferente cada a√Īo, para evitar ser identificados). Pasados muchos a√Īos (diecis√©is, seg√ļn las fuentes orales que nos lo transmitieron), y una vez que hab√≠an agotado su repertorio, comenzaron a reiterarlo; pero ahora con la cara tiznada, para no ser reconocidos; a la vez que uno de ellos se adornaba con traje de buf√≥n y se cubr√≠a con una especie de mitra episcopal, con la finalidad de hacer re√≠r a los asistentes. Cuando bailaban delante de las autoridades presentes, y estando entre ellos el Obispo de la di√≥cesis, √©ste los reconoci√≥ exclamando:

 “√©stos son los negritos de Santo Tom√©, que todos los a√Īos nos vienen a ver”…


Así nos lo contaban, y de este modo lo referimos. Sin embargo, recurriendo a los fundamentos históricos, etnográficos y cuanto hemos expuesto al principio, aunque pueda haber cierta aproximación a la realidad en esa versión popular, nos inclinamos por esta otra:
Tras la repoblaci√≥n medieval que se lleva a cabo en el Valle del Alag√≥n y sus alrededores, y una vez que los reba√Īos trashumantes de la Mesta inician sus seculares desplazamientos estacionales debido a la interrelaci√≥n clima-vegetaci√≥n, una serie de cultos y tradiciones populares se generalizan en esta zona y localidad, enriqueciendo el folklore y la cultura local y extreme√Īa. Como sucede generalmente en este tipo de manifestaciones populares, partiendo de un fondo de elementos culturales propio, se enriquece gradualmente incorporando componente de otros lugares, a la vez que tambi√©n se exportan hacia otros lares posteriormente. De este modo, y al cabo de muchos a√Īos, se llega a la situaci√≥n actual: con numerosas coincidencias etnogr√°ficas, pero tambi√©n con notorias diferencias. El aislamiento de Montehermoso (sin puente para vadear el Alag√≥n hasta mediados del siglo XX…), unido a sus particularidades propias y riqueza cultural, han motivado que esta celebraci√≥n (y otras) se haya conservado con gran pureza; aunque tambi√©n hemos se√Īalado que se han a√Īadido ciertas variantes, como es el caso de la sustituci√≥n del antiguo “rocaol” por el gorro militar.

De todos modos, hay aspectos valiosos a tener en cuenta en ambos casos: la aparici√≥n de elementos ancestrales prerromanos, el t√≠pico a√Īadido de principios religiosos (en este caso, dedicados a San Blas), la incorporaci√≥n de ingredientes econ√≥mico-sociales (las sociedades ganaderas), las tradiciones etnol√≥gicas seculares (tan ricas en Extremadura), nuestra singular pero variada gastronom√≠a, la participaci√≥n popular, y un largo etc√©tera.

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· Valoración


Una vez analizado detenidamente todo lo que hasta ahora hemos expuesto, comprobamos c√≥mo esta fiesta es una de las m√°s antigua, identificadora y significativa de Extremadura; no s√≥lo por el n√ļmero de municipios que afecta o relaciona, sino por sus propios valores intr√≠nsecos y expresivos. Quien ya haya asistido en vivo a su celebraci√≥n, ver√° que es cierto cuanto exponemos.
De todos modos, como sucede con otras costumbres y manifestaciones tradicionales y culturales de esta localidad extreme√Īa, la originalidad y riqueza antropol√≥gica destaca sobre las de otros lugares. Y, dentro de las numerosas variantes que en honor de San Blas se celebran ‚ÄĒo del ciclo festivo de invierno-primavera, incluyendo las ra√≠ces protohist√≥ricas‚ÄĒ consideramos que √©sta es ‚ÄĒsi no la m√°s importante‚ÄĒ una de las m√°s representativa, ya que re√ļne todos los ingredientes para que sea muy apetitosa: antig√ľedad, variedad y cantidad de danzas, traje t√≠pico, tradiciones (como la vel√°, el cord√≥n, ‚Ķ), gastronom√≠a, originalidad, relaciones con otras fiesta y lugares, representaci√≥n de la realidad cultural extreme√Īa, n√ļmero de vecinos participantes y asistentes, etc.
En los √ļltimos a√Īos asistimos a una b√ļsqueda incesante de festejos populares, casi siempre con una finalidad econ√≥mica manifiesta.

Sin embargo, √©sta fiesta de Los Negritos de San Blas no hay que recuperarla o hallarla, ya que siempre estuvo vigente en Montehermoso (aunque no tuviera subvenci√≥n‚Ķ): prueba de ello es que (como presentamos, y seg√ļn puede comprobarse en las Hemerotecas de aquellas fechas) el grupo de Los Negritos de Montehermoso (junto con “Las Italianas” de Garganta la Olla), fueron invitados para actuar con motivo de la Coronaci√≥n de la Virgen del Puerto de Plasencia, el 27 de abril de 1952.

Lo que se ha repetido 50 a√Īos despu√©s, en la misma fecha pero del presente a√Īo 2002. Entonces fueron considerados (en uni√≥n de las j√≥venes veratas mencionadas) los m√°s genuinos representantes del folklore religioso y popular del norte de Extremadura, y a√ļn lo siguen reconociendo: en caso contrario no habr√≠an sido invitados para coparticipar en una conmemoraci√≥n tan trascendental para los placentinos, entonces y ahora.
Por todo ello, creemos conveniente que dicha celebraci√≥n o fiesta deber√≠a ser declarada de Inter√©s Tur√≠stico Regional (de acuerdo con el Decreto 152/1997, de 22 de diciembre).

Lo avalan los datos y valores expuestos, as√≠ como el evidente hecho de ser una fiesta se√Īera dentro del colectivo m√°s representativo del folklore extreme√Īo y que, aunque posee identidades propias, a su vez condensa o re√ļne otras que aparecen dispersas por la geograf√≠a regional: es, pues, una celebraci√≥n singular y aglutinadora.


Otros aspectos tambi√©n influyen en su favor: su propio vecindario (que supera los 5.500 habitantes); las infraestructuras con que cuenta esta localidad (locales y comarcales); su amplia riqueza natural, patrimonial, cultural y etnogr√°fica, en el municipio o en el entorno m√°s inmediato (Hurdes, Sierra de Gata, Coria, Plasencia, etc.); y un largo etc√©tera que quien lo visita conoce perfectamente (quien no lo haya hecho a√ļn le aconsejo que no se lo pierda, especialmente en la citada celebraci√≥n del 2-3 de febrero).
Lo que tambi√©n asevera quien esto escribe, con manifiesto y natural cari√Īo hacia el pueblo donde naci√≥, pero con bastante objetividad.


Los Negritos de Montehermoso Domingo Quijada González Profesor de Geografía e Historia Cronista Oficial de Navalmoral de la Mata(natural de Montehermoso) Mayo de 2002

NOTAS DEL ART√ćCULO


Este art√≠culo es la exposici√≥n documental sobre la historia de la fiesta de Los Negritos de San Blas que se acompa√Ī√≥ al expediente para la declaraci√≥n de esta celebraci√≥n como fiesta de Inter√©s Tur√≠stico Regional en el a√Īo 2002.
El trabajo tambi√©n fue presentado en los XXXI Coloquios Hist√≥ricos de Extremadura, en el a√Īo 2002. http://www.chdetrujillo.com/los-negritos-de-montehermoso/

Montehermoso se queda sin sus 'negritos'

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